Con la llegada de la primavera, florecen los almendros, se alargan los días, las temperaturas suben… y llega la temida alergia, con lo que esto implica para el bienestar diario. La evidencia ha puesto de manifiesto que determinados nutrientes y plantas pueden ayudar a minimizar las molestias propias de la alergia estacional, al reforzar el sistema inmune. La quercetina, Andographis paniculata y la vitamina C son tres sustancias que hay que tener en cuenta.

