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Alergia estacional: cómo fortalecer tu sistema inmune esta primavera

Alergia estacional: cómo fortalecer tu sistema inmune esta primavera

 

Con la llegada de la primavera, florecen los almendros, se alargan los días, las temperaturas suben… y llega la temida alergia, con lo que esto implica para el bienestar diario. Si cada año notas picor de ojos, congestión nasal o cansancio persistente, no estás solo/a: la alergia estacional es una de las alteraciones inmunológicas más frecuentes en Europa.

La evidencia ha puesto de manifiesto que determinados nutrientes y plantas pueden ayudar a minimizar las molestias propias de la alergia estacional, al reforzar el sistema inmune. La quercetina, Andographis paniculata y la vitamina C son tres sustancias que hay que tener en cuenta.

Sistema inmune fuerte y equilibrado La alergia estacional es una respuesta exagerada del sistema inmunitario frente a sustancias externas como el polen. Entre un 20% y un 25% de la población española, lo que equivale a unos 10 millones de personas, sufre rinitis alérgica, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). La inflamación que provoca puede ocasionar un malestar general con consecuencias para el bienestar: estornudos constantes, congestión nasal, picor y lagrimeo de ojos o erupciones cutáneas, lo que indudablemente afecta a la calidad de vida.

Cuando una persona sensible inhala polen se desencadenan una serie de procesos en el organismo:

  • El sistema inmune lo identifica como una amenaza.
  • Se activan células inmunitarias (como los mastocitos).
  • Se libera histamina.
  • Aparecen síntomas: estornudos, mucosidad, lagrimeo, picor o incluso fatiga.

El papel que juega el sistema inmune es clave en este proceso, por este motivo reforzarlo con antelación a la aparición de los primeros signos de alergia es clave para moderar los síntomas. Aquí es donde ciertos nutrientes y plantas pueden jugar un papel muy interesante.

3 ayudas claves: Quercetina, Andographis paniculata y vitamina C

La quercetina es un flavonoide muy conocido presente en alimentos como las manzanas, las cebollas, las uvas o las alcaparras y en los botones florales de Sophora japonica L. (acacia de Japón). Muy valorada por su perfil antioxidante, la quercetina aporta un apoyo importante al organismo que puede ayudar a fortalecer las defensas, de ahí que sea valorada como un nutriente muy interesante para mejorar los estados alérgicos, que en sí mismos son altamente oxidativos.

A la hora de buscar un apoyo de quercetina en forma de complemento hay que tener en cuenta que tiene una baja absorción intestinal cuando se administra en forma concentrada como en los complementos alimenticios, por eso es importante conseguir un extracto que permita mejorar su absorción y aumentar su biodisponibilidad. En este sentido, la evidencia ha puesto de manifiesto que cuando la quercetina se asocia a fosfolípidos de girasol (tecnología Fitosoma®) se consigue aumentar la absorción y biodisponibilidad de este flavonoide. Los fosfolípidos son componentes estructurales esenciales de nuestras membranas celulares. La tecnología Fitosoma® es una forma totalmente segura y natural, respetuosa con nuestro organismo, de mejorar la absorción de la quercetina. ​​​​​​​

Andrographis paniculata es una planta muy utilizada en la tradición ayurveda. La evidencia ha puesto de manifiesto que sus principios activos ayudan a la resistencia general del organismo, lo que puede repercutir de forma positiva en los episodios de alergia. También se ha visto que aumenta la resistencia fisiológica del organismo en casos de condiciones ambientales severas y suaviza los problemas respiratorios como son la tos y el malestar de garganta de una manera natural.

Su principio activo principal, los andrografólidos, es objeto de numerosos estudios por su papel en la modulación inmunológica.​​​​​​​

Junto a la quercetina y Andographis paniculata, la vitamina C es un micronutriente muy interesante y ampliamente estudiado que ayuda a la protección de las células frente al daño oxidativo, favorece un funcionamiento normal del sistema inmunitario y contribuye a la reducción del cansancio y la fatiga.

En épocas de alergia, donde existe mayor estrés oxidativo e inflamación, mantener niveles adecuados de vitamina C puede ser una estrategia interesante. Si optas por un complemento de vitamina C con alta biodisponibilidad es interesante que la vitamina C sea liposomada (PureWay-C®), es decir, que vaya asociada a metabolitos lipídicos y flavonoides cítricos y que tenga estudios clínicos propios que avalen sus propiedades.

La alergia estacional no es simplemente una molestia pasajera: es una señal de que el sistema inmune está reaccionando de forma desproporcionada. Fortalecerlo no significa estimularlo sin control, sino nutrirlo, moderarlo y protegerlo del estrés oxidativo y favorecer su equilibrio.